Cambiar de color de pelo puede parecer tan sencillo como elegir un tono de una carta de color. Pero cuando queremos conseguir un resultado bonito, natural y que realmente nos favorezca, hay bastante más detrás.
¿Quieres aclararlo? ¿Pasarte a un tono más oscuro? ¿Eliminar un color anterior? ¿Conseguir un rubio diferente? ¿Dar más brillo a tu cabello sin cambiar completamente de tono?
Antes de decidir, hay algo importante que debes saber: el color que quieres y el color que tu cabello puede conseguir no siempre son exactamente lo mismo.
Por eso, si estás pensando en un cambio de color de pelo en Oviedo, lo primero debería ser analizar tu cabello y hablar sobre el resultado que quieres conseguir.
En La Salá Style Room creemos que una buena coloración empieza mucho antes de aplicar el producto.
Cambiar de color de pelo no es solo elegir un tono
Cuando alguien llega a la peluquería y dice “quiero cambiar de color”, puede estar buscando cosas muy diferentes.
Quizá quiere verse más rubia. O recuperar su color natural. Puede que quiera oscurecer una melena demasiado clara, eliminar tonos anaranjados o simplemente conseguir un color más brillante y uniforme.
Por eso no existe una única forma de hacer un cambio de color.
Hay que tener en cuenta:
- Tu color natural.
- El color que llevas actualmente.
- Si tienes tinte, mechas o decoloraciones anteriores.
- El estado y la calidad de tu cabello.
- El tono que quieres conseguir.
- Cuánto quieres cambiar.
- El mantenimiento que estás dispuesta a hacer en casa.
Todo esto influye en el resultado final.
Y es precisamente por eso que una fotografía de referencia es un punto de partida, pero no debería ser el único criterio para elegir un color.
¿Qué color de pelo me puede favorecer?
Esta es probablemente una de las preguntas más habituales.
Y aunque las tendencias pueden servirnos de inspiración, el mejor color no tiene por qué ser el que más se lleva esta temporada.
Un tono puede quedar espectacular en una persona y no producir el mismo efecto en otra.
A la hora de elegir una coloración podemos valorar el tono natural del cabello, el tono de piel, los ojos, las facciones y, sobre todo, cómo quieres verte.
También es importante pensar en tu día a día.
¿Quieres un color que requiera poco mantenimiento? ¿No te importa volver a la peluquería con frecuencia? ¿Quieres un cambio evidente o prefieres que las personas simplemente noten que tienes el pelo más bonito?
La mejor coloración es aquella que encaja contigo, no solo con una tendencia.
Quiero aclarar mi pelo: ¿tinte o decoloración?
Aquí hay una diferencia importante.
Si quieres aclarar ligeramente tu cabello, en algunos casos puede ser suficiente con una coloración adecuada. Pero si quieres conseguir una diferencia importante respecto a tu tono natural o alcanzar determinados rubios, puede ser necesario realizar un proceso de aclaración.
La decoloración permite eliminar parte de los pigmentos del cabello para conseguir una base más clara sobre la que trabajar.
Pero no todos los cabellos responden igual.
Un cabello natural, uno teñido y uno que ya ha pasado por varias decoloraciones tienen necesidades completamente diferentes.
Por eso, antes de plantear un cambio importante de color, es fundamental valorar el estado de la fibra capilar.
¿Y si quiero pasar de oscuro a claro?
Este es uno de los cambios que más planificación necesita.
Si tienes el cabello oscuro y quieres conseguir un tono mucho más claro, no siempre es posible pasar directamente de un color a otro en una sola sesión.
Especialmente si el cabello está teñido, primero puede ser necesario eliminar o modificar pigmentos anteriores antes de conseguir la base adecuada.
Dependiendo del punto de partida y del resultado que busques, puede ser más recomendable realizar el cambio de forma progresiva.
Puede que no sea la respuesta más rápida, pero sí puede ser la más adecuada para mantener el cabello en buenas condiciones.
En coloración, a veces avanzar poco a poco es la mejor manera de llegar al resultado que quieres.
¿Qué ocurre si tengo un tinte anterior?
Esta es otra de las razones por las que no conviene elegir una coloración únicamente mirando el tono final.
El cabello teñido ya contiene pigmentos artificiales que pueden influir en el resultado de una nueva coloración.
Por ejemplo, si tienes un cabello oscuro teñido y quieres conseguir un rubio claro, aplicar simplemente un tinte más claro no significa necesariamente que vayas a obtener ese rubio.
Antes hay que conocer qué hay en el cabello.
La historia de tu pelo importa.
Si has llevado tintes, mechas, decoloraciones, baños de color o tratamientos químicos, cuéntaselo a tu peluquero. Toda esa información ayuda a plantear el cambio de color de una manera mucho más segura y realista.
Cambiar de rubio también requiere planificación
Los rubios tienen muchísimas posibilidades.
Beige, dorado, vainilla, frío, cálido, natural, luminoso…
Pero conseguir un determinado rubio depende del punto de partida y de las características del cabello.
Además, el tono final puede necesitar un matiz para perfeccionar el resultado y neutralizar o potenciar determinados reflejos.
Por eso dos personas pueden pedir exactamente “un rubio beige” y necesitar procesos completamente diferentes.
El objetivo no es simplemente llegar a un color.
Es conseguir el tono adecuado sobre una base adecuada y mantener el cabello cuidado durante el proceso.
¿Quieres volver a tu color natural?
A veces cambiar de color significa precisamente dejar de teñirse.
Si llevas años cambiando tu tono y quieres recuperar tu color natural, también existe un proceso detrás.
Dependiendo de la diferencia entre tu color actual y tu tono natural, podemos buscar una transición progresiva que haga que el crecimiento resulte más armónico.
En algunos casos pueden utilizarse técnicas de iluminación, tonalización o diferentes matices para reducir el contraste mientras el cabello crece.
No siempre hace falta hacer un cambio radical.
A veces la mejor estrategia es acompañar al cabello durante la transición.
Coloración global o técnicas de iluminación: ¿qué necesitas?
No todos los cambios de color requieren cubrir toda la melena.
Si quieres darle más luz a tu cabello sin modificar completamente tu base, técnicas como el balayage, las babylights o el melting pueden ser una alternativa interesante.
El balayage permite crear una iluminación progresiva y personalizada.
Las babylights trabajan reflejos muy finos para conseguir un resultado delicado.
El melting busca fundir diferentes tonos para crear transiciones suaves.
La elección dependerá del efecto que quieras conseguir y del estado de tu cabello.
Por eso, antes de decidir “quiero un tinte” o “quiero unas mechas”, merece la pena preguntarse:
¿Qué cambio quiero ver realmente cuando me mire al espejo?
¿Cómo saber si tu cabello está preparado para un cambio de color?
El estado del cabello es uno de los puntos más importantes antes de realizar cualquier transformación.
Un cabello fuerte y cuidado no tiene las mismas necesidades que un cabello sensibilizado, poroso o que ha pasado recientemente por varias decoloraciones.
Durante el asesoramiento podemos valorar aspectos como:
- La resistencia del cabello.
- Su porosidad.
- La elasticidad.
- La cantidad de procesos químicos anteriores.
- Las zonas más sensibilizadas.
- El nivel de aclaración que queremos conseguir.
Con esta información podemos establecer qué camino seguir.
En ocasiones será posible conseguir el resultado deseado directamente.
En otras, será mejor realizar primero un tratamiento, cambiar ligeramente el objetivo o plantear el cambio en varias sesiones.
Cuidar el cabello también forma parte del resultado.
¿Cuánto mantenimiento necesita un cambio de color?
Depende completamente del tipo de coloración.
Un cambio de color global puede necesitar retoques de raíz a medida que crece el cabello.
En cambio, determinadas técnicas de iluminación pueden tener un crecimiento mucho más natural y necesitar un mantenimiento más espaciado.
También influye el tono.
Los colores fantasía, determinados rubios o algunos tonos muy específicos pueden necesitar más mantenimiento para conservar su intensidad o matiz.
Por eso, cuando hablamos de coloración personalizada, también tenemos en cuenta algo muy sencillo:
cuánto tiempo quieres dedicar a mantener tu color.
Un color precioso que requiere un mantenimiento que no encaja con tu rutina probablemente no sea el color adecuado para ti.
Cómo cuidar el cabello después de cambiar de color
El trabajo no termina al salir de la peluquería.
Para conservar el color bonito durante más tiempo, es importante utilizar productos adecuados para cabello coloreado y mantener una buena rutina de cuidado.
La hidratación, la protección frente al calor y el uso de productos profesionales pueden ayudar a mantener la fibra capilar en mejores condiciones.
También conviene controlar la temperatura del agua y no abusar de herramientas térmicas.
Y si el color pierde brillo o el matiz cambia con el tiempo, una visita a la peluquería puede ser suficiente para devolverle luminosidad y ajustar el tono.
¿Por qué es importante un diagnóstico antes de cambiar el color?
Porque dos cabellos aparentemente iguales pueden necesitar procesos completamente diferentes.
En La Salá Style Room no entendemos la coloración como elegir un tono y aplicarlo.
Primero queremos saber qué tienes, qué quieres y qué podemos hacer para llegar hasta ahí.
Ese diagnóstico nos permite decidir si es mejor una coloración, una decoloración, un balayage, unas babylights, un melting, un matiz o incluso una combinación de diferentes técnicas.
También nos permite valorar el estado del cabello y establecer expectativas realistas sobre el resultado.
Y para nosotras eso es fundamental.
Cambio de color en Oviedo: encuentra el tono que encaja contigo
Si estás buscando dónde hacerte un cambio de color en Oviedo, en La Salá Style Room trabajamos la coloración desde el asesoramiento y la personalización.
Nuestro salón está en C/ Campoamor 8, en Oviedo Centro, donde realizamos servicios de coloración, mechas, balayage y diferentes técnicas de iluminación.
Trabajamos con productos profesionales y marcas como Kérastase, Kevin Murphy, Olaplex e Corioliss, adaptando el servicio a las necesidades de cada cabello.
Porque cambiar de color no debería consistir en elegir entre veinte tonos de una carta.
Debería consistir en encontrar el color con el que te sientas tú, pero un poquito más tú.
¿Estás pensando en cambiar de color?
Si tienes una idea en mente, una fotografía que te inspira o simplemente sabes que quieres un cambio pero no sabes cuál, podemos ayudarte a encontrar el camino.
Ven a La Salá Style Room Oviedo y descubre qué podemos hacer con tu cabello.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de color de pelo
¿Puedo cambiar de color si tengo el pelo teñido?
Sí, pero dependerá del color que lleves, de los pigmentos acumulados y del tono que quieras conseguir. En algunos casos será necesario realizar un proceso previo para poder alcanzar el nuevo color.
¿Puedo pasar de morena a rubia?
Es posible en muchos casos, pero el proceso dependerá del punto de partida y del estado del cabello. Si existe coloración previa, puede ser necesario realizar el cambio progresivamente.
¿Es mejor teñir o hacer mechas?
Depende del resultado que busques. Una coloración puede ser adecuada si quieres modificar el tono general de la melena, mientras que técnicas como balayage o babylights pueden ser más apropiadas si buscas aportar luz manteniendo parte de tu color natural.
¿Cuánto dura un cambio de color?
No existe una duración única. Depende del tipo de coloración, del crecimiento del cabello, del tono elegido y de cómo se cuide en casa.
¿Cómo puedo saber qué color de pelo me favorece?
Lo ideal es realizar un asesoramiento personalizado teniendo en cuenta tu tono natural, el estado del cabello, tus características y el resultado que quieres conseguir.
¿Dónde hacer un cambio de color en Oviedo?
En La Salá Style Room, en C/ Campoamor 8, Oviedo Centro, realizamos coloración personalizada, balayage, babylights, melting y diferentes técnicas de iluminación y cambio de color.