Los tres tratamientos por excelencia y más utilizados y pedidos en nuestra peluquería en Gijón tienen una serie de similitudes, pero también es importante dejar claras sus diferencias. Estos tres estilos de coloración siguen siendo (y todo parece indicar que seguirán siendo durante mucho tiempo) tendencia a la hora de escoger un tratamiento para el pelo, pero escoger entre una de ellas depende de muchos factores.

En general, las tres coloraciones coinciden en una búsqueda de brillo, naturalidad y luminosidad tanto en el propio cabello como en el rostro. La naturalidad de los resultados de las tres es la que seguramente las ha alzado al podio de las coloraciones.

Melting o fundido

La característica principal del melting es su capacidad para hacer imperceptible el paso del color natural a los toques de brillo. Es precisamente esta característica la que lo hace diferir de los otros dos tratamientos.

El efecto raíz queda desterrado gracias al melting y a su elección de tonos. Usar colores más luminosos que el pelo base sin que se note es una tarea que el melting tiene dominada al 100%.

Tu cabello gana en salud y luminosidad sin que nadie sea capaz de distinguir dónde están esas mechas de las que hablas. Naturalidad como nunca gracias a una de las técnicas más modernas y vanguardistas de la peluquería en Gijón.

Balayage

Aquí el brillo cobra más protagonismo gracias a que el balayage, si separarse mucho del melting, busca la luminosidad natural por encima de todo.

Como ya hemos dicho en anteriores posts, la técnica del balayage consiste en una coloración a  mano alzada (de ahí su nombre en francés) desde la raíz de tu pelo hasta las puntas. Las mechas son demasiado evidentes y es por eso por lo que el balayage está siendo la elección más pedida en cualquier época del año.

El resultado es un cabello mucho más sofisticado y con más luz sin perder su naturalidad. Un buen resumen de la diferencia de matiz entre este tratamiento y su hermano el melting es que seguramente sea más sencillo saber cuando alguien ha sometido a su pelo a un balayage. La sutilidad frente a la luminosidad sin complejos.

Babylights

Con este tratamiento tenemos que confesar que los resultados respecto al balayage o el melting van a diferenciarse en muy pocos matices más allá de la técnica usada.

Las babylights, como su propio nombre nos indica, consiste en una coloración con líneas muy finas de colores más luminosos que la base del cabello. Este tipo de coloración deja a un lado ese fundido del melting o la mano alzada del balayage para centrarse en la sutiliza del proceso.

Esas líneas “baby”, precisamente por ser tan finas, hacen que sea muy difícil saber si el tono y los brillos de tu pelo son naturales o si realmente has pasado por un tratamiento de coloración.

En definitiva, en este caso no es tu pelo quien debe adaptarse a una coloración sino que son las babylights las que se adaptan a tu tono para que este pueda ganar luz sin perder ni un ápice de naturalidad.

Además, el efecto que causan no solo aporta luminosidad; también nos da un efecto tridimensional que favorece el volumen de nuestro cabello. Una técnica 10 con resultados 10.

¿Por qué coloración me decido?

Esta parte ya es decisión tuya, pero sabiendo que si escoges una de estos tres tratamientos de color el acierto está asegurado. Como dijimos antes, la naturalidad no se ve afectada ni en el melting, ni en el balayage ni en las babylights, así que si quieres ganar brillo y luminosidad la elección solo va a depender de tus preferencias.

Ahora que sabes bien todos los trucos de las coloraciones de moda en el mundo de la peluquería en Gijón, pásate a visitarnos. En La Salá Style Room te ayudaremos a tomar la decisión que mejor le venga a tu pelo.